TPS: EL FINAL DE UNA PROTECCION "TEMPORERA"

Ante la noticia del Secretario de Seguridad Nacional (Homeland Security) Kirstjen M. Nielsen de terminar la protección temporera conocida como TPS (Temporary Protection Status) para El Salvador, ciertamente muchos salvadoreños amparados bajo este programa están ante la incertidumbre de su permanencia en Estados Unidos, al menos de forma legal. Esta decisión del Presidente Trump  pone fin a dicha protección para los salvadoreños que están en este país protegidos de ser deportados y les elimina la oportunidad de trabajar de forma legal. De igual modo, de acuerdo con las directrices emitidas, estas personas tienen hasta el 9 de septiembre de 2019 para salir del país, o de lo contrario estarían en violación a las leyes de inmigración de los Estados Unidos. Esto conllevaría a que aquellas personas que a esa fecha no hayan tomado las medidas para salir o hayan obtenido un estatus como Residentes Permanentes ( o Green Card), se enfrentarían a ser colocados en procedimientos de inmigración ante un juez, y posteriormente serían deportados, en esencia, hacia su país de origen.

No cabe duda que esta administración está aprovechando la oportunidad para tomar medidas drásticas en temas de inmigración y continuar con el mensaje anti-inmigrante o de al menos de separación racial, y el TPS no es la excepción. Por otro lado, algunas personas pudieran muy bien establecer que este programa es destinado a países que han atravesado situaciones particulares relacionados a guerras civiles o algún evento natural catastrófico y que ya esas condiciones no existen. Al mismo tiempo, hay quienes pueden argumentar que esta protección es de forma temporera y que el gobierno de Estados Unidos puede cambiar o, como este caso, eliminar dicho programa. Como último argumento, hay personas que pudieran desarrollar posturas en cuanto a que estas personas han tenido la oportunidad de arreglar su estatus legal durante casi dos décadas y no lo hicieron. Para cada uno de las posturas anteriores existen posiciones que pudieran ser válidos de un lado o de otro, pero en mi opinión no debemos perder de perspectiva que la decisión de eliminarlo afectará grandemente no solo a los casi 200,000 personas cobijadas bajo el programa, sino a ciudadanos estadounidenses que están relacionados o tienen un vinculo familiar con estas personas, y para quienes les guste o no, son CIUDADANOS NUESTROS; aquí están incluidos hijos, padres, esposos, etc. Dentro de las repercusiones que trae la eliminación del TPS está que sin duda se afectará la calidad de vida de estos ciudadanos. Tomemos como ejemplo el caso de un hijo menor de edad que sus padres perderán la protección del TPS. Ante la eventualidad de que estos tendrán que salir del país, este hijo se verá seriamente afectado, pues estaría ante la situación de trasladarse a un lugar que no conoce y en condiciones extremas difíciles, esto de acuerdo a las mismas autoridades salvadoreñas que han indicado que no podrán con la carga de personas retornando de forma masiva. Además, la situación económica de su familia cambiará drásticamente ante la posible pérdida de empleos y la dificultad de encontrar alguno en El Salvador. Este hijo ciudadano estaría ante la difícil situación de ir a una escuela en donde no necesariamente será de la misma calidad a la que acude en los Estados Unidos, y de la misma forma la confiabilidad de los sistemas de salud. Teniendo en cuenta que la calidad de vida de él y su familia cambiará, este niño sufriría emocionalmente ante su nueva realidad. Por otro lado, en todo caso de que algún miembro de la familia se quede en los Estados Unidos, se estarán afectando los entornos y los intereses de estos ciudadanos norteamericanos, pues en vez de colocarlos en una posición de ventaja a futuro, estos tendrán que redefinir sus prioridades para ayudar a sus familiares reubicados en el exterior, incluyendo aquellos que han deseado cursar estudios universitarios, pues esta meta posiblemente se vea trastocada.

Ante todo este panorama no debemos perder de perspectiva que diariamente están ingresando a los Estados Unidos muchas personas provenientes de El Salvador huyendo de múltiples situaciones de seguridad, economicas, social, etc.  y quienes tienen el propósito de presentar solicitudes de asilo en los Estados Unidos.  Es por ello que no queda nada más que decir que esta administración estaría colocando a ciudadanos estadounidenses en una situación de desventaja, precaria y de riesgo contra su bienestar físico y emocional. Como última reflexión, para quienes pudieran pensar que la permanencia de esta protección le causaría un daño a la sociedad estadounidense; ¿Pudiera usted identificar a algún compañero de trabajo quien ha contado con esta protección para trabajar legalmente con tan solo mirarlo a la cara? Muy bien usted ha estado trabajando con un profesional, ya sea jardinero, maestro, enfermero o enfermera, etc, a quien le ha tomado afecto y que después del día 9 de septiembre de 2019 ya no lo podrá ver más. 

Finalmente. ante toda la información que está en los medios de comunicación relacionado a este o algún otro tema migratorio, recuerde que existen alternativas antes de tomar alguna decisión. En muchas ocasiones hay personas que tienen alternativas para arreglar su estatus legal en los Estados Unidos y no lo saben, pues algunos siguen consejos de personas no autorizadas o por amigos con casos particulares, y otros no están autorizados para emitir una opinión legal. Es por ello que estamos a su disposición para aclararle cualquier duda que pudiera tener relacionado a este o cualquier otro proceso de inmigración. Llámenos para una consulta!